Acerca de Adrian Frutiger
La primera vez que oí el nombre de Adrián Frutiger fue a través de mi maestro Emil Ruder, profesor de tipografía en la entonces llamada Escuela de Artes y Oficios de Basilea. Durante mis estudios en esta escuela, a mediados de los años cincuenta del siglo pasado, fue él que un día me mostró y me comentó las primeras pruebas del programa Univers de Frutiger. Recuerdo que me señaló que las terminaciones de los trazos en las letras a, c, e, s, no terminaban cortadas en diagonal, como en la Akzidenz-Grotesk, sino en horizontal, una característica formal que, por cierto, también se introduciría en el posterior diseño de la Haas-Grotesk. Emil Ruder fue también el primer “divulgador” del programa Univers, mostrando a través de unas magníficas composiciones tipográficas para las portadas de la revista Typographische Monatsblätter, la enorme riqueza de soluciones novedosas que se podían lograr, combinando las diversas fuentes del programa Univers entre si.